miércoles, 24 de marzo de 2010

Cosas buenas de Colombia



Es de celebrar que el presidente Uribe cumpliera con sus obligaciones presidenciales de poner especial atención a los desastres previsibles en las islas de San Andrés y Providencia por las tormentas y huracanes en esa zona. Es la primera vez que hay una acción preventiva y oportuna gubernamental. Es útil reconocer ese esfuerzo del Presidente como obligación de gobernante y no como candidato a la reelección. Una acción de buen gobierno, que es deber oficial, constitucional y legal, se la corrompe con objetivos politiqueros y reeleccionistas. Es lo que le quedará muy difícil al Presidente para cumplir frente a los problemas nacionales sin que queden pringados por la corrupción electoralista de la reelección. Lo hecho en San Andrés y Providencia es bueno si no se mezclan el cumplimiento de las obligaciones constitucionales y legales con los empeños electorales reeleccionistas. A propósito del presidente Uribe, el ex presidente César Gaviria lo acaba de definir claramente como un político de ideología conservadora y derechista, de modo que su alianza con el Partido Conservador es una coincidencia ideológica. Dijo Gaviria (El Tiempo, 30.10.05): "El presidente Uribe está encarnando una visión de derecha que no lograron suficientemente los ex presidentes conservadores o sus líderes naturales. Creo que él está recogiendo una voluntad que viene de bien atrás y eso es respetable". Es una verdad total. Lo que dice y hace el presidente Uribe Vélez, su apoyo a Estados Unidos en la criminal guerra contra Iraq, su incondicionalidad al aceptar el TLC, la agresividad gubernamental para desmontar los hospitales de servicio público, la violencia contra los movimientos indígenas de Colombia, particularmente dirigida por paramilitares, y en el Departamento del Cauca por la Fuerza Pública, son hechos que llevan a Colombia a un abismo aterrador de retroceso social, político y constitucional. Hay intereses y mentalidades que no han cambiado en Colombia desde la Colonia. Es el caso de los centenarios terratenientes del hoy Departamento del Cauca, en su insistencia en desconocer el hecho de que los indígenas colombianos han sido víctimas de toda clase de represión. Un mensaje de la Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Cauca, publicado en El Tiempo (31.10.05), es una muestra de la persistencia del odio de clases en algunos sectores de ese Departamento contra los indígenas. El 23 de julio de 1924 el Presidente de la Cámara de Comercio de Popayán se dirigió al Ministro de Industrias diciéndole: "Como entre las tierras de los resguardos hay regiones inmensas del territorio colombiano, secuestradas de todo cultivo y producción e inaccesibles a todo intento de colonización para que de ellas derive algún provecho la nación y la riqueza general, este ha sido otro asunto que ha preocupado de manera persistente a la Cámara y en su empeño de que el Congreso actual haga algo sobre el particular ha apelado al medio de hacer que algunos ciudadanos ilustrados y conocedores de la legislación sobre la materia, entre los cuales figura el antes mencionado doctor Adriano Muñoz, quien de muchos años atrás ha venido haciendo de esta materia una especialidad de sus estudios jurídicos, escribiera algo sobre el particular, y accediendo a este deseo presentó a la Cámara el importantísimo trabajo que, acogido por ésta, corre publicado con el título de DIVISION DE LOS RESGUARDOS DE INDÍGENAS (...)". Era el retorno a la etapa colonial de sometimiento de los indígenas colombianos.

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